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Oceanógrafos reunidos en la Fundación BBVA afirman que las proliferaciones de medusas podrían ser fenómenos locales y reversibles

Investigadores de seis instituciones de Europa, Australia, Estados Unidos y Asia  reunidos en la Fundación BBVA aseguran que todavía no es posible confirmar que las medusas estén aumentando en todo el planeta. Los científicos creen que los aumentos que se constatan en zonas como el Mediterráneo podrían ser fenómenos locales y reversibles.

15 septiembre, 2011

 

Los ponentes de la jornada El papel global de las medusas y su aumento en el océano, coordinada por Carlos Duarte (Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados) y organizada por la Fundación BBVA, trabajan en un proyecto internacional para determinar si se está produciendo un incremento global en las proliferaciones de medusas en el mundo y cuáles son las causas y consecuencias de estas proliferaciones.

“Aún no podemos dar una respuesta”, afirma Rob Condon, de la Universidad de Alabama (EE UU). “No tenemos series temporales de datos lo bastante largas, de varias décadas, y sabemos que puede haber variaciones muy drásticas en las proliferaciones de medusas de un año a otro. Además, sabemos muy poco de las poblaciones de medusas en aguas profundas, que representan el 70% del océano”.

Un recurso esencial para ese proyecto es la creación de la base de datos JEDI (Jellyfish Database Initiative), que recoge toda la información disponible en el planeta sobre proliferaciones de medusas. JEDI, que cuenta ya con 530.000 entradas, estará disponible antes de un año. El análisis de sus datos “es lo único que nos dará una respuesta rigurosa”, dice Condon.

En el Mediterráneo, sí

No se cuestiona el aumento en las proliferaciones de medusas durante la última década en zonas, como el Mediterráneo, el Mar de Bering o las costas japonesas. Es un fenómeno con importantes efectos ecológicos y socioeconómicos: las medusas no sólo espantan el turismo sino que provocan grandes daños en las redes y dificultan la recuperación de los bancos de peces.

Para Josep-Maria Gili, del Institut de Ciencies del Mar (CSIC),“el Mediterráneo es una de las regiones del planeta donde más evidente resulta el aumento de las medusas”

Los resultados del Proyecto Medusa, que monitoriza desde el año 2000 las proliferaciones de medusas en la costa catalana, muestran “un cambio notable en las proliferaciones en las playas mediterráneas”.  Ahora se suceden los años de medusas de forma casi continua, ha explicado Gili.

¿Global?

Pero el aumento en el Mediterráneo podría ser un fenómeno local y reversible, afirma Carlos Duarte. “Sabemos que las medusas muestran ciclos de décadas en los que se suceden períodos de alta abundancia con otros de baja abundancia. Normalmente los artículos científicos y los medios de comunicación reportan los aumentos y proliferaciones de medusas, pero no sus caídas”, dice Duarte. La historia de que las medusas están proliferando globalmente, por ejemplo, se mantiene sobre todo por episodios en el Mar Negro y en el mar de Bering. “Sin embargo, estas poblaciones de medusas colapsaron, pero ese colapso no se recogió adecuadamente y los medios de comunicación lo ignoraron”.

Una revisión del registro fósil sugiere que la aparición de masas de medusas ya se daba en el periodo cámbrico, hace entre 520 y 540 millones de años, y también hay documentos que relatan la ocurrencia de este fenómeno a lo largo de los últimos dos siglos.

Las causas

Para mitigar los efectos de un posible aumento de las medusas en algunas regiones los investigadores buscan las causas del fenómeno. Se ha sugerido que puede estar relacionado con la acción humana, en especial con una combinación de factores que incluyen la eutrofización (alteración de las condiciones químicas del océano debido a la acción humana), la sobrepesca, las variaciones en el clima y los cambios en el hábitat.

Una cuestión clave es localizar el hábitat de los pólipos de los que proceden los ejemplares adultos, algo que se ha revelado difícil. Duarte ha presentado evidencias de que en su fase de desarrollo como pólipos, las medusas se instalan en estructuras artificiales de aguas costeras. “El aumento de construcciones asociadas al desarrollo de la acuicultura y de otras industrias costeras, así como de estructuras para defender la costa, podría ser por tanto uno de los desencadenantes del aumento global de las proliferaciones de medusas”.