Biodiversidad que se destruye, biodiversidad que se genera
Expertos en genética de poblaciones reunidos por la Fundación BBVA en la Jornada Biodiversidad en Acción explican explican cómo, a pesar de la grave y rápida desaparición de riqueza biológica que sufre el Planeta, la selección natural y la variación genética siguen generando biodiversidad constantemente.
3 noviembre, 2010
Expertos en genética de poblaciones reunidos por la Fundación BBVA en la Jornada Biodiversidad en Acción explican cómo, a pesar de la grave y rápida desaparición de riqueza biológica que sufre el Planeta, la selección natural y la variación genética siguen generando biodiversidad constantemente.
Biodiversidad se ha convertido en sinónimo de carrera contra el tiempo para conservar especies. La Jornada Biodiversidad en Acción, organizada por la Fundación BBVA y el Instituto de Biología Evolutiva (CSIC-UPF), ofrece otro enfoque: pese a la grave y rápida desaparición actual de riqueza biológica, las fuerzas de la naturaleza –la selección natural y la variación genética– también están constantemente generando biodiversidad. Con esta visión, los expertos reunidos en la sede madrileña de la Fundación BBVA exponen los últimos hallazgos sobre algunas de las cuestiones más candentes de la investigación en biodiversidad.
“Para conservar la biodiversidad es fundamental entender los mecanismos que la generan”, explica Xavier Bellés, organizador de las jornadas y director del Instituto de Biología Evolutiva. Las jornadas repasan desde la biodiversidad de los insectos, de los que probablemente faltan aún por describir decenas de millones de especies, hasta la de los primates, pasando por la de los reptiles y mamíferos en general.
También se habla de biodiversidad humana: “Los humanos estamos sujetos a las mismas leyes naturales que el resto de las especies, y también se puede estudiar nuestro grado de diversidad”, explica David Comas, experto en genética de poblaciones del Instituto de Biología Evolutiva. Además, el estudio de la biodiversidad humana da respuestas a cuestiones distintas entre sí pero muy candentes, como el origen y la historia de los pueblos, que se “lee” siguiendo el rastro del flujo de genes entre los grupos humanos; o la propensión personal a diferentes enfermedades.
Pero las nuevas técnicas que analizan el genoma de forma rápida y relativamente barata permiten comparar los genomas de miles de personas de poblaciones diferentes. Es lo que han empezado a hacer ya varios macroproyectos internacionales en marcha. Uno de ellos, el Proyecto de los 1000 Genomas, acaba de presentar en la revista Nature sus primeros resultados: los investigadores han analizado el genoma de centenares de europeos, asiáticos y africanos y han hallado unas ocho millones de variantes genéticas hasta ahora desconocidas.
¿Por qué somos tan “poco biodiversos” los humanos actuales?
La importancia del estudio de la variedad genética humana no está en contradicción con el hecho de que los humanos actuales somos muy poco biodiversos. “Todos los Homo sapiens procedemos de un único grupo que vivió en África hace unos 200.000 años”, explica Comas. No nos ha dado tiempo a acumular cambios genéticos, la diversidad biológica de nuestra especie es muy limitada debido a nuestro origen reciente.
Hay un factor adicional que influye en la diversidad humana: el desarrollo sociocultural. Hoy en día, la medicina y una alimentación más rica reducen la importancia de la presión selectiva natural sobre las poblaciones humanas, aunque no la eliminan del todo. Por eso es mucho más probable hallar genes de resistencia al virus del sida en África, donde gran parte de la población no tiene acceso a antivirales.
Insectos, el gran reto de la biodiversidad
Roger Vila, director del Grupo de Investigación de las Mariposas en el Instituto de Biología Evolutiva (CSIC-UPF), se dedica el estudio de los insectos, de los que “se han descrito más de un millón de especies, pero se estima que existen entre 5 y 80 millones”, explica. “A las próximas generaciones de biólogos les queda una tarea descriptiva monumental e imprescindible para entender la biología y las interacciones entre especies”. En este sentido las noticias son buenas: “Las nuevas técnicas y los avances metodológicos aceleran el descubrimiento de especies”. Son estas mismas técnicas de biología molecular las que han revolucionado el área de los reptiles, de la que se ocupa el herpetólogo Salvador Carranza: “Los nuevos datos moleculares indican que muchas de las ideas que se tenían sobre cómo se había originado la diversidad eran erróneas”.
En cuanto a los mamíferos, aparecidos hace 200 millones de años, tampoco faltan preguntas para los investigadores. Aún no se sabe, señala José Castresana, “por qué hay linajes evolutivos con muchísimas especies y otros muy poco diversos”, y tampoco si fenómenos como las glaciaciones favorecieron la especiación.