Ya no somos pocos los convencidos de que la principal tarea del futuro será no destruir del todo el pasado. Para ello no contamos con mejor herramienta que un conocimiento sensible. Un saber amplio, abierto, sin exclusiones y, sobre todo, capaz de reconocer la vivacidad y los procesos y escenarios que la hacen posible, como materia prima de una verdadera cultura.
Coordinador: Joaquín Araújo